| Índice | Siguiente |
|
|
Presupuestos democráticos
|
¿Qué busca una sociedad política?
"El gran principio de autoconservación; la trascendental ley de la naturaleza y del Dios de ésta, que declara que la seguridad y la felicidad de la sociedad son los fines a que aspiran todas la instituciones políticas y a las cuales todas estas instituciones deben sacrificarse". (Madison, p. 109).
Lo que hace a una república
Madison considera que en la historia se ha dado el nombre de república a sistemas de gobierno que no lo eran. "...podemos definir una república o, al menos, dar este nombre, a un gobierno que deriva todos sus poderes directa o indirectamente de la gran masa del pueblo y que se administra por personas que conservan sus cargos a voluntad de aquel, durante un período limitado o mientras observen buena conducta". La excepción al período limitado de tiempo sería el "departamento judicial" porque estos "deben conservar sus puestos de acuerdo con el estable sistema de la tenencia, mientras sea buena su conducta" (p. 84-5).
¿Qué es un buen gobierno?
"Un buen gobierno implica dos cosas: primero, fidelidad a su objeto, que es la felicidad del pueblo; segundo, un conocimiento de los medios que permitan alcanzar mejor ese objeto." (p. 153).
¿Somos capaces de autogobernarnos?
Tener o no tener una buena constitución, nos dice Hamilton, responde a la "importante cuestión relativa a si las sociedades humanas son capaces o no de establecer un buen gobierno, valiéndose de la reflexión... o si están por siempre destinadas a fundar en el accidente o la fuerza sus constituciones políticas" (p. 21).
Madison pareciera tener en mente la misma pregunta cuando afirma que la constitución que han redactado está de acuerdo "con esa honrosa determinación que anima a todos los partidarios de la libertad a asentar todos nuestros experimentos políticos sobre la base de la capacidad del género humano para gobernarse." (p. 83)
"Así como hay un grado de depravación en el género humano que requiere cierta dosis de vigilancia y desconfianza, también existen otras cualidades en la naturaleza del hombre que justifican cierto grado de estimación y confianza. El gobierno republicano presupone la existencia de estas cualidades en mayor proporción que cualquier otro. Si las descripciones que han trazado algunos de nuestros conciudadanos al impulso del celo político fueran versiones fieles de la naturaleza humana, deduciríamos que los hombres carecen de la virtud necesaria para gobernarse, y que sólo las cadenas del despotismo pueden evitar el que se destruyan y devoren unos a otros. (p. 148)
La seguridad, a largo plazo, cuenta más que la libertad.
Hamilton, argumentando a favor de la unión de todos los estados, señala que, sin ella, habría tensiones e invasiones o amenazas de invasión entre estados vecinos, como ocurre en todas partes del mundo, y se sentiría la necesidad de contar con ejércitos permanentes y con poderes ejecutivos fortalecidos ("sus constituciones evolucionarían progresivamente hacia la monarquía").
"La seguridad contra los peligros externos es el más poderoso impulsor de la conducta nacional y, pasando el tiempo, hasta el amor a la libertad acaba por ceder a sus dictados. La destrucción violenta de las vidas y propiedades inherente a la guerra, el esfuerzo continuo y la alarma que acompaña a un estado de constante peligro, obligarán a las naciones más apegadas a la libertad a buscar la seguridad y el descanso en instituciones que tienden a destruir sus derechos civiles y políticos. Para estar más seguras, acaban por estar dispuestas a correr el riesgo de ser menos libres." (Hamilton, p. 27)
El gran reto: combinar libertad con estabilidad y energía en el gobierno.
"Entre las dificultades con que tropezó la convención, una de las más importantes residía en combinar la estabilidad y la energía en el gobierno, con el respeto inviolable que se debe a la libertad y al sistema republicano."
"La energía en el gobierno es un elemento esencial para conseguir esa seguridad contra los peligros externos e internos y esa pronta y saludable ejecución de las leyes, que integran la definición misma del buen gobierno."
"La estabilidad en el gobierno es esencial para la reputación del país y para los beneficios que acompañan a ésta, así como para lograr esa tranquilidad y confianza en los ánimos del pueblo, que se cuentan entre los principales bienes de la sociedad civil."
"El genio de la libertad republicana parece exigir
no sólo que todo el poder proceda del pueblo, sino que aquellos a los que se encomiende se hallen bajo la dependencia del pueblo, mediante la corta duración de los períodos para los que sean nombrados;
y que inclusive durante esos breves términos, la confianza del pueblo no descanse en pocas, sino en numerosas manos."
la estabilidad hace necesario que las manos que ejercen el poder lo conserven durante cierto tiempo.
mientras la energía del gobierno requiere no sólo cierta duración del poder, sino que éste sea ejercido por una sola mano." (Madison, pp. 77-8)
Inicio de pagina
Índice
Siguiente
Apartado 1154-1250. Escazú. Costa Rica. América Central.
Tel. (506) 228 2333. Fax: (506) 228 6028.
E-mail: llibre@sol.racsa.co.cr