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Alexis de Tocqueville: sus principales lecciones La importancia de las costumbres Párrafos tomados del libro |
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La tercera y más importante respuesta la encuentra Tocqueville en las costumbres del pueblo.
"He dicho que había que atribuir el mantenimiento de las instituciones democráticas de los Estados Unidos a las circunstancias, a las leyes y a las costumbres."
"La mayoría de los europeos no conocen más que la primera de estas tres causas, y le dan una importancia preponderante que no tiene."
Una de esas circunstancias sería la igualdad social. "Cierto que los americanos han aportado al Nuevo Mundo la igualdad de condiciones. Nunca hubo entre ellos ni plebeyos ni nobles... Pero este hecho no es privativo de los Estados Unidos; casi todas las colonias de América fueron fundadas por hombres iguales entre sí o que vinieron a serlo al habitarlas. No hay una sola parte del Nuevo Mundo donde los europeos hayan podido crear una aristocracia. Sin embargo, las instituciones democráticas no prosperan sino en los Estados Unidos."
Otra circunstancia sería el aislamiento geográfico. "La Unión americana no tiene enemigos a quienes combatir. Está sola entre desiertos, como una isla en medio del océano. Pero la naturaleza había aislado de la misma manera a los españoles de América del Sur, y este aislamiento no les impidió sostener ejércitos, luchando entre sí cuando no tenían extranjeros con quienes hacerlo. Sólo la democracia angloamericana, hasta el presente, ha podido mantenerse en paz."
Una tercera circunstancia pudiera ser la riqueza geográfica del lugar. "El territorio de la Unión presenta un campo sin límites a la actividad humana; ofrece un alimento inagotable a la industria y al trabajo. El amor a las riquezas sustituye allí a la ambición, y el bienestar apaga el ardor de los partidos. Pero ¿en qué parte del mundo se encuentran desiertos más fértiles, mayores ríos, riquezas más intactas e inagotables que en América del Sur? Sin embargo, América del Sur no puede soportar la democracia."
"Las causas físicas no influyen, pues, tanto como se supone en el destino de las naciones. He conocido hombres de Nueva Inglaterra dispuestos a abandonar una patria donde habrían podido encontrar bienestar, para ir a buscar fortuna al desierto. Cerca de allí, he visto a la población francesa del Canadá apretujarse en un espacio reducido, siendo así que el mismo desierto estaba próximo; y mientras el emigrante de los Estados Unidos adquiría un gran dominio a costa de algunas jornadas de trabajo, el canadiense pagaba la tierra tan cara como si siguiera habitando en Francia."
"Así, la naturaleza, al entregar a los europeos las soledades del Nuevo Mundo, les ofrece bienes de los que no siempre saben servirse... En las leyes y las costumbres de los angloamericanos estriba, pues, la razón especial de su grandeza y la causa predominante que trato de hallar."
Pero ¿cuán importantes son las leyes? Tocqueville reconoce que las leyes de los Estados Unidos son buenas porque se adaptan bien la modo de ser de los habitantes del lugar, aunque aclara: "Lejos de mí el pretender que haya una bondad absoluta en las leyes americanas; no creo que sean aplicables a todos los pueblos democráticos; y entre ellas hay varias que, en los mismos Estados Unidos, me parecen peligrosas."
Por tanto "hay que atribuirles (a las leyes) una gran parte del éxito que obtiene en América el gobierno de la democracia; pero no creo que sean la causa principal... Las leyes federales forman con toda seguridad la parte más importante de la legislación en los Estados Unidos. Méjico, que goza de una situación tan privilegiada como la de la Unión angloamericana, se ha apropiado esas mismas leyes y no puede habituarse al gobierno de la democracia... Casi todos los hombres que habitan el territorio de la Unión han salido de la misma sangre, hablan la misma lengua, ruegan a Dios de la misma manera, están sometidos a las mismas causas materiales y obedecen a las mismas leyes. ¿De dónde nacen, pues, las diferencias que se observan entre ellos? ¿Por qué al este de la Unión, el gobierno republicano es fuerte y regular, y procede con madurez y lentitud? ... ¿Y por qué en el Oeste los poderes de la sociedad parecen marchar al azar?"
"Y ahora ya no comparo a los angloamericanos con pueblos extranjeros; ahora pongo a los mismos angloamericanos unos frente a otros y trato de averiguar por qué no se parecen. Aquí, todos los argumentos relativos a la naturaleza del país y a la diferencia de leyes son inservibles. Hay que recurrir a alguna otra causa; y esta causa ¿dónde descubrirla si no en las costumbres?"
"En el Este es donde los angloamericanos han hecho más largo uso del gobierno de la democracia, donde formaron los hábitos y concibieron las ideas más favorables a su mantenimiento. La democracia ha ido penetrando poco a poco en los usos, en las opiniones, en las formas; se la encuentra tanto en los detalles de la vida social como en las leyes. Es en el Este donde la instrucción literaria y la educación práctica del pueblo ha sido más perfeccionada y donde la religión se ha entrelazado mejor con la libertad. ¿Qué son todos esos hábitos, esas opiniones, esos usos, esas creencias, sino lo que he llamado costumbres?"
"En el Oeste, por el contrario, falta aún buena parte de esas mismas ventajas. Muchos americanos de los Estados Unidos del Oeste han nacido en los bosques y mezclan a la civilización de sus padres las ideas y costumbres de la vida salvaje. Entre ellos, las pasiones son más violentas, la moral religiosa menos potente, las ideas menos firmes. Allí los hombres no ejercen ningún control unos sobre otros, pues apenas se conocen. Las naciones del Oeste revelan, pues, hasta cierto punto, la inexperiencia y los hábitos desordenados de los pueblos nacientes..."
"Son, pues, particularmente las costumbres, las que hacen a los americanos de los Estados Unidos los únicos entre todos los americanos capaces de soportar el imperio de la democracia; y también son ellas las que hacen que las diversas democracias angloamericanas sean más o menos ordenadas y prósperas... Se exagera en Europa la influencia que ejerce la posición geográfica del país en la duración de las instituciones democráticas. Se atribuye demasiada importancia a las leyes y muy poca a las costumbres. Estas tres grandes causas ayudan indudablemente a ordenar y a dirigir la democracia americana; pero si hubiera que clasificarlas, yo diría que las causas físicas contribuyen menos que las leyes, y las leyes menos que las costumbres."
"Estoy convencido de que la situación más afortunada y las leyes mejores no pueden mantener una constitución a pesar de las costumbres, mientras que éstas son capaces de sacar partido incluso de las posiciones más desfavorables y de las peores leyes..."
Concluye Tocqueville: "Si en el curso de esta obra no he logrado hacer comprender al lector la importancia que atribuyo a la experiencia práctica de los americanos, a sus hábitos, a sus opiniones, en una palabra, a sus costumbres, en el mantenimiento de sus leyes, he fracasado en el objetivo principal que me propuse al escribirla."